Médicos sin Fronteras reconoce al fin el accionar terrorista en los hospitales

19/Feb/2026

Semanario Hebreo Jai- por Ana Jerozolimski

 

 

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha reconocido públicamente que ha habido presencia de hombres armados dentro del Hospital Nasser en Gaza, donde la organización realizaba operaciones médicas, lo que confirma las acusaciones que desde hace tiempo realizaba Israel sobre el uso de hospitales por parte de grupos armados como Hamás.

 

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha anunciado la suspensión de las operaciones no críticas en el Hospital Nasser, el mayor centro médico en funcionamiento en Gaza, porque, según informan: «En los últimos meses, en el Hospital Nasser de Khan Younis, pacientes y personal de MSF han visto hombres armados, algunos enmascarados, en diferentes zonas del amplio recinto del hospital». Estos hombres armados habían estado intimidando a los pacientes y posiblemente transportando armas.

 

Esta declaración, de hecho, confirma lo que Israel sostiene desde hace ya mucho tiempo. El fenómeno no se limita al hospital Nasser ni tampoco a la guerra desatada por la masacre del 7 de octubre en el sur de Israel. Ya durante el operativo “Margen Protector” (Tzuk Eitán en hebreo), lanzado por Israel contra Hamas a raíz de la lluvia de cohetes disparados desde Gaza hacia Israel, la acusación israelí en este tema fue terminante. Los organismos internacionales lo negaron siempre, haciéndose eco de las acusaciones palestinas a Israel sobre violaciones de los derechos de los pacientes. Nada más lejos de la realidad en Gaza.

 

Prácticamente todos los hospitales fueron abusados por Hamas y la Yihad Islámica. Terroristas detenidos por Israel reconocieron, está filmado, que Hamas usa los hospitales porque «saben que Israel no ataca hospitales», así como sus ambulancias, para trasladar terroristas y armas.

 

Al entrar a Gaza por tierra, Israel halló en el hospital Shifa, el principal de la ciudad de Gaza, filmaciones registradas por las cámaras de seguridad del lugar, en las que se veía claramente, el 7 de octubre, a terroristas armados empujando allí a secuestrados y encerrándolos en piezas guardadas por hombres armados.

 

El Teniente Coronel Nadav Shoshani, portavoz internacional de las  Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) recordó que su unidad ha expuesto repetidamente el uso de hospitales por parte de Hamás como centros operativos terroristas. Las FDI han publicado material de inteligencia, testimonios y grabaciones que respaldan estas conclusiones. “En el caso específico del Hospital Nasser, tenemos pruebas significativas de que allí se mantuvo a rehenes israelíes”.

 

Los testimonios son claros. Lo contó personalmente en una entrevista a este medio, Shani Goren, una de las secuestradas liberadas en el primer alto el fuego. Fueron varios los civiles allí retenidos.

 

El 23 de octubre del 2023, tras haber estado con otros habitantes de Nir Oz secuestrados, en una casa particular, los despertaron a las 5.30 de la mañana y los hicieron caminar hasta el hospital Nasser de Khan Yunes, donde pusieron a varios en una misma pieza. Allí ya estaban Ruti, Keren y Ohad Munder, abuela, hija y nieto, también secuestrados. A Abraham, el esposo de Ruti, lo mataron y al hermano de Ruti también. En el hospital Nasser Shari Goren se encontró con Eitan Yahalomi, de 12 años, que hasta la llegada del grupo había estado solo, obligado a mirar videos de los horrores. También los hermanos Kalderon estaban allí.

 

Civiles. Niños. Gente de edad. En el hospital Nasser, bajo la custodia de terroristas.

 

Lo más delicado que se puede decir a lo alegado durante meses y meses por Médicos sin Fronteras, que negaba las acusaciones israelíes, y a lo dicho por numerosos médicos que en sendas entrevistas en distintos medios alegaron que nunca habían visto gente armada en el hospital en el que trabajaan, es “qué raro”. Por no decir que mintieron alevosamente.

 

Volvemos al Teniente Coronel Nadav Shoshani:

 

“Según evaluaciones de inteligencia e información recopilada sobre el terreno, más del 85% de las principales instalaciones médicas de Gaza han sido utilizadas por Hamás para operaciones terroristas. En el hospital Nasser, específicamente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) encontraron medicamentos que debían ser entregados a los rehenes como parte de un acuerdo negociado en enero de 2024. Las cajas de medicamentos estaban cerradas y tenían los nombres de los rehenes; cajas que, claramente, nunca fueron entregadas”.

 

Y agrega: “Soldados de las FDI también descubrieron en el hospital vehículos utilizados por terroristas de Hamás que participaron en la masacre del 7 de octubre, así como automóviles israelíes robados durante la masacre. Durante los registros en el hospital, los soldados también descubrieron armas y un vehículo robado de la comunidad israelí del kibutz Nir Oz el 7 de octubre.

 

Esta evidencia fue recibida con frecuencia con escepticismo, o incluso directamente descartada. Gran parte del debate internacional, incluidos los mensajes de algunas organizaciones humanitarias, se centró en las acciones israelíes cerca de los hospitales en lugar de abordar la causa raíz: la actividad militante dentro de esas instalaciones. La estrategia de Hamás de utilizar instalaciones médicas para librar esta guerra es un crimen de guerra de principio a fin. Sin embargo, el abuso de los hospitales por parte de grupos armados se convirtió con frecuencia en tema de debate”.

 

Y ahora, finalmente, Médicos Sin Fronteras reconoce que hay hombres armados en un hospital, aunque sus términos son demasiado suaves. Para describir cabalmente el fenómeno, se debe hablar del abuso constante de los hospitales por parte de las organizaciones terroristas.

 

“Fue necesario que Israel denunciara directamente a MSF por su conexión con operativos terroristas para que la organización reconociera públicamente que los espacios en los que operaban habían sido utilizados por terroristas”, dice el portavoz militar Nada Shoshani.

 

Se refiere claramente a la revelación por parte de Israel de la identidad de médicos de la organización internacional, que de hecho eran parte de las filas de Hamas.

 

“La tragedia no es que MSF finalmente haya hablado de esto. La tragedia es que haya tardado tanto·”, recalca Shoshani. “En guerras donde grupos armados y terroristas se infiltran deliberadamente entre la población civil, la línea entre el espacio humanitario y el militar se difumina peligrosamente. Si las organizaciones sobre el terreno tardan en reconocer o informar sobre esta realidad, corren el riesgo de convertirse en parte del problema en lugar de parte de la solución”.